América

Por: Luis Alberto Arellano

(De Allen Ginsberg en traducción/apropiación convocado por Nicole Delgado)

 

 

América, Te hemos dado todo y ahora somos nada.

América, dos dólares y veintisiete centavos 31 de diciembre de 2014.

No podemos controlar nuestros pensamientos.

¿América, cuándo terminará la guerra entre hermanos?

Vete a la mierda con tu bomba atómica.

No nos sentimos bien, déjanos en paz.

No escribiremos nuestros poemas hasta que estemos en el estado mental correcto.

¿América, cuándo tendrás rostro de ángel?

¿por qué no te quitas la ropa?

¿Cuándo te mirarás yaciendo en tu propia tumba?

¿Cuándo estarás a la altura de tus millones de hijos disidentes?

¿América, por qué las bibliotecas están llenas de lágrimas?

¿Enviarás tus empleos a la India?

Estamos hartos de tus ridículas demandas.

¿Cuándo será el día que vayamos a los mercados

y compremos lo que necesitamos por nuestro linda carita?

América, después de todo somos tú y nosotros los que somos perfectos

no el #NextWorld

Tu maquinaria es demasiado para nosotros.

Nos haces desear ser unos santos.

Y eso tampoco está bien.

Debe haber otros modos de terminar esta discusión.

Paul Celan está en el fondo del Sena, no creo que regrese, es siniestro.

¿Estás siendo siniestra o es una especie de broma pesada?

Trataremos de establecer nuestro punto.

Nos negamos a renunciar a nuestros deseos obsesiones anhelos sueños ambiciones impulsos.

Deja de joder

Sabemos lo que estamos haciendo.

Los capullos de los naranjos caen al suelo.

Hemos dejado de leer los periódicos desde hace semanas

nuestros desaparecidos siguen sin ser encontrados.

Tememos a nuestros muertos y a nuestros vivos.

América, solíamos ser comunistas zapatistas maricones mujeres que aman otras mujeres huérfanos sin nombre

disidentes cuando niños.

No nos arrepentimos.

Hemos fumado marihuana inhalado coca masticado peyote bebido ácido tragado píldoras fumado hongos inyectado

químicos en la sangre bebido millones de galones de alcoholes diversos.

Nos sentamos por días en nuestras casas a mirar crecer las rosas del techo.

Después salimos a la calle nos embriagamos y no conseguimos acostarnos con nadie.

En nuestro corazón sabemos que eso es un problema.

Debiste mirarnos leyendo a Marx Bakunin Ezra Pound Vasconcelos.

Nuestros analistas suponen que estamos perfectamente bien.

No diremos en voz alta las oraciones que corresponden a estas celebraciones.

Tenemos visiones místicas y vibraciones cósmicas privadas.

Porque nos han robado la calle para el encuentro con nosotros y en nosotros.

Y no te hemos contado lo que le hiciste a Julio César Mondragón, cuando lo tiraste

sin rostro para que su imagen nos recordará que eres fuerte y bestial.

 

Te estamos hablando.

¿Vas a dejar que tu vida emocional sea controlada por una revista cualquiera?

Estamos obsesionados con el Hola.

Lo leemos cada semana.

Sus portadas nos miran obsesivamente desde que nos encontramos en las esquinas.

Las leemos en los sótanos de cualquier biblioteca parque público autobús estaciones de metro oficina pública almacén

comercial fila del banco que podemos.

Todos son tan serios perfectos exitosos y potentes sexualmente.

Esto nos pasa a nosotros en nuestra parte de América.

Esta es la forma en que nos comunicamos entre nosotros en esta parte de América.

 

Los chinos están volviendo con todo.

No dejarán nada en su sitio.

Debemos considerar nuestros recursos nacionales.

Nuestros recursos nacionales consisten en piedras acumuladas con un poco de arte en pocos siglos arte barroco de

mediana factura playas de belleza perturbadora millones de genitales para uso moderado millones de poemas

impublicables grandes trozos de cielo contaminado drogas de múltiples facturas el terror de los carteles la música de los

carteles las botas puntiagudas de los carteles las fosas de los carteles los cuerpos troceados de los carteles las montañas

de dólares de los carteles volcanes vomitando humo como calderas al vacío.

Sin mencionar al ejército de gente sin empleo ni futuro que esperan su turno en el molino de la muerte. Ni los puteros

abolidos en Francia en Tánger en Indonesia pero no en nuestras playas.

Quisiéramos ser presidentes aunque seamos católicos evangélicos yambés judíos ortodoxos luz del mundo.

 

América, cómo podríamos escribir himnos sagrados en este humor tan simple.

Continuaremos como Henry Ford nuestras estrofas son tan sagradas como sus automóviles más aún porque tienen sexo.

América te venderemos nuestras estrofas en dos mil quinientos bucks quinientos si son reversionadas de tus viejas

estrofas.

América libera a Mireles.

América libera a tus hijos que tenían hambre.

América encierra a tus hijos que tenían ambición desmedida para vender al otro sin importar su dolor.

América enciérrate a ti y tira la llave al escusado.

América desde nuestra más tierna infancia nuestras madres nos llevaron a mercados donde había grandes montones de

fruta olorosa como la guanábana y el mango de risa caliente En esos mercados la gente sabía tu nombre y te regalaba un

trozo de olor para que fueras su cliente América la gente que sabía nuestro nombre aunque no estuviéramos seguros de

cuál era América mi abuela ayudaba a su gente a parir en sus casas y curaba los cuerpos rotos por costumbre América

eso era la infancia una Arcadia de frutas fragantes y abuelas conectadas con la vida hasta el fin de sus días.

América tú no crees en la guerra.

Crees en la fuerza bruta de la ganancia desmedida.

América los malos han sido tantos tipos.

Rojos árabes latinos negros mujeres judíos amarillos maricas lesbianas niños virus de todo tipo bacterias comecarne

vendedores de drogas que agotan los cuerpos los malos han sido tantas cosas. Pobres incultos salvajes matricidas

parricidas olvidados ricos mercenarios ciegos imbéciles distintos.

Porque los malos somos nosotros y somos todos.

Eso no es bueno Ugh enseñar a otros que la democracia viene montada en Black Hawk

no es bueno.

Enseñar que la libertad es un mortero apuntando al otro lado de la muralla.

Eso no es bueno leer las instrucciones de un bulldozer ID9 Caterpillar para tirar muros protegido de las molotov.

Cavar fosas no es bueno.

América seamos serios,

El mundo tiene más colores. Es la impresión que tenemos cuando leemos la prensa

miramos la televisión escuchamos a los noticieros.

¿Es esta la versión correcta?

Mejor miramos a otro lado y nos ponemos a trabajar, huevones.

Tampoco queremos enlistarnos en un ejército que salve a todos a costa de todos.

Entonces debemos hacer la pregunta correcta: ¿Estamos en el lado bueno, América?

Ven, te prestamos nuestro hombro marica para llorar.

 

 

 

 
 

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