Eólica Grupo Editorial, cultura y dignificación del libro

Fotografía: Rosa Valencia

 

 

"De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación".

Jorge Luis Borges

 

Uno de los grandes rubros dentro de la cultura es el de la industria editorial. Esta durante muchas décadas se ha constituido como una empresa dedicada a la producción y difusión de libros, encontrando en su práctica el desvanecimiento de las fronteras que la definen. Más allá de su sola explicación, las editoriales han sido propulsoras de lo que podría llamarse democratización de la cultura, mediante la expansión de conocimientos particulares que van a dar a librerías, colegios, hogares, bibliotecas y demás espacios que permiten su desenvolvimiento.

Entre ellas encontramos editoriales de todo tipo, desde pequeñas líneas como fanzines o plaquettes, hasta grandes consorcios de producción industrial, cada una de ellas con un despliegue estratégico que intenta mantener una identidad comercial y cultural hacia públicos específicos, aparte de confrontar las dinámicas de consumo cultural en un país con niveles educativos decrecientes, en el que menos del 60% de los jóvenes entre 15 y 19 años se encuentran inscritos en el sistema educativo (OCDE, 2016).

En entrevista para Saltapatrás, el director general de Eólica Grupo Editorial, Jorge Rodríguez, platicó sobre los inicios y la apuesta de este proyecto de “publicaciones de gran valor visual, dirigidos a la conservación difusión y dignificación de contenidos sociales, históricos y artísticos”, como lo definió el también egresado de la Facultad de Bellas Artes (FBA) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), quien agregó tener un interés particular por las humanidades y las artes en específico, en lo referente a su conservación y difusión.

 

 

Eólica Grupo Editorial es un proyecto nacido en la ciudad de Querétaro con aproximadamente siete años de trabajo en el ámbito editorial, el cual está conformado por Marja Godoy, directora de arte, y una agencia de diseño en la que se encuentra Benjamín Patiño Jáuregui y Francisco Javier Mejía, encargados, respectivamente, del diseño gráfico y editorial, además de contar con colaboradores ocasionales entre investigadores y artistas, desarrollando trabajos que van desde la traducción hasta servicios editoriales.

El proyecto editorial, refiere como anécdota Jorge, “no se iba a llamar así, pues la idea que teníamos era nombrarla como Almena”, y este título surgió a partir del descubrimiento del calmécac debajo del Centro Cultural de España en México (CCEMX), en la Ciudad de México, sitio en el que encontraron una serie de almenas –que son bloques de piedra colocadas en la parte superior de una muralla y que, para Jorge, “representaba un caracol partido”–, con lo que de inmediato se les ocurrió nombrar así al proyecto, pero con la mala fortuna de que ya estaba registrado ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), por lo que desistieron.

 

"Pero vamos, esta idea del caracol me parecía interesante, y pensamos en esto de la energía eólica, su relación con el viento y a su vez con el caracol, que es una representación de la oralidad, entonces se juntaron distintos significados y de ahí surgió".

 

 

A Jorge Rodríguez, su formación académica y su interés por la difusión de proyectos culturales le provocaron la inquietud de realizar una primera publicación llamada Judas, un trabajo de investigación antropológica y sociológica sobre la quema de Judas durante la celebración de Semana Santa en San José Iturbide en 2010, acompañado de una serie fotográfica que diera cuenta del proceso de elaboración de los Judas, a través de la cartonería, hasta su quema en las festividades. Luego de un año de este primer proyecto editorial, decidió concursarlo de manera formal al Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), recibiendo el apoyo para una reedición pero con una estructura formal que detonó de manera oficial en su primera publicación en el año 2011, aunque aún sin constituirse como un proyecto institucional fijo.

Como una oportunidad de desarrollarse, Eólica Grupo Editorial fue cobrando forma con el tiempo hasta que, con su segunda publicación, El vino, una historia que se cuenta a tragos, se dieron cuenta de su interés por conformar una editorial. “Decidimos que queríamos ser una editorial comprometida y sobre todo de gran valor visual”, explica Jorge, con lo que fueron generando un nombre, un logotipo y toda la parte institucional necesaria para ello, teniendo como prioridad el cuidado en los materiales empleados y en todo su proceso de elaboración desde la impresión, los acabados y el corte, que bien podría definirse como artesanal.

Para Jorge Rodríguez, Eólica no hace libros, sino que “generamos proyectos culturales que detonan en libros”, lo que habla de un compromiso con la labor cultural y su difusión, misma que se divide en tres grandes áreas: “las publicaciones de los proyectos culturales, el libro-objeto y objetos que giran en torno a la lectura”, es decir,  la impresión de obras, las cuales son distribuidas de manera extensa; los libros-objeto, que han sido trabajados con artistas y de un tiraje menor; y con objetos que giran en torno a la lectura como separadores, libreros y libretas, “cada una con su propia vocación y con públicos diferentes”.

 

 

Como un proyecto amplio, han impartido talleres de encuadernación o laborado con públicos infantiles, pues, comenta Jorge, “nosotros como editorial tenemos una parte de actividad social”, ya sea en escuelas o incluso en conferencias sobre su labor, con la finalidad de dar a conocer la experiencia del medio con personas interesadas, así como una oferta laboral viable para estudiantes que se interesen por el mundo editorial.

Por último, Eólica Grupo Editorial se plantea un trabajo local en la región del Bajío, en el que “este año (está enfocado) a la difusión, pues nos dimos cuenta que teníamos material de calidad y que muchas personas no lo conocían”, con lo que actualmente han firmado convenio con librerías como Librería Educal, Librería Pessoa y Librería Cultural del Centro, así como su participación en el tianguis de Álamos, en La Fábrica, en el Mercado Universitario de la UAQ, y con presencia en ciudades como San Miguel de Allende, Ciudad de México, Salamanca, León y Guanajuato capital, con lo que su actividad se va consolidando, éxito atribuido “definitivamente al equipo, pues es muy difícil encontrar uno y, afortunadamente, el nuestro es muy bueno”, concluye Jorge Rodríguez.

Para conocer más acerca de este proyecto, invitamos a nuestros lectores a consultar la página en Facebook Eólica Grupo Editorial para estar al pendiente de sus próximos trabajos, la adquisición de algún material o servicio, y las convocatorias para colaborar.

 

 

 

 



Rosa Valencia (Tepeji del Río, 1994) estudió licenciatura en Comunicación y Periodismo en la UAQ. Ha colaborado como fotógrafa en la radiodifusora RMX y escrito en el periódico semanal Tribuna de Querétaro.



David Álvarez (Querétaro, 1990) estudió licenciatura en Sociología en la UAQ. Director de la revista Saltapatrás y gestor cultural en Proyecto Cultura UAQ. Ha escrito artículo y crónica para medios locales y nacionales. 

 

 
 

Revista Saltapatrás es una publicación digital independiente de periodismo, análisis y difusión cultural que apunta al ejercicio crítico desde la diversidad y la integración de opiniones.

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