Rius, el antimexicano

Ateo, vegetariano, liberal y, sobretodo, pensante. Un mexicano utópico, un antimexicano. Se nos fue Rius, un alma seducida por la verdad y la sensatez, quien fuera el prototipo de ciudadano capaz de dar dos pasos adelante para sacudirse los males de esta nación: la religión católica y la clase política. Un hombre con una capacidad crítica inigualable que tomó, a lo largo de su vida, el mejor argumento para desarmar a los teóricos petulantes cercanos al poder: el humor.

En la era digital y la época de las verdades cibernéticas resulta muy fácil ser ateo. Hoy el ateísmo es una moda y Rius tuvo la voluntad de hacerse preguntas en un época donde la religión era una maquinaria aplastante, y sedujo la conciencia de nuestros abuelos y padres que leían sus libros de monitos con una risa miedosa. El catolicismo atrofió los cerebros de generaciones enteras y Rius daba cachetadas caricaturizando lo incaricaturizable.

Rius fue una conciencia despierta en el México de la maquinaria priista, una voz crítica contra el sistema. A él la palabra intelectual le quedaba chica, porque los hombres buenos como él no necesitan etiquetas chocantes para brillar dentro del mundo de las ideas. Los trabajos, artístico e intelectual, de Rius, fueron una luz en el camino de todos los que sentimos alguna vez dudas por las cosas establecidas.

Ahí están varios de sus libros en mi librero, viejas ediciones de papel de mala calidad editadas por Posada, publicaciones heredadas por mi abuelo y por mi padre, más las últimas adquisiciones. Cada uno de sus libros, en el seno de mi conservadurismo familiar, fue una aportación valiosísima para la metamorfosis hacia el liberalismo que hoy nos constituye. Y no porque el liberalismo sea mejor que el conservadurismo, sino simplemente porque sus ideas ayudaron a fracturar las rancias ideas con las que uno fue educado, por eso hay tantas generaciones que tenemos que agradecerle que nos haya quitado tantito lo brutos.

Y Rius sigue y seguirá vigente a través del tiempo; leerlo es una dosis para hacer personas más tolerantes, más pensantes y más críticas. Tres cosas que hoy palidecen ante los valores rancios de occidente. Rius es vigente cuando vemos movimientos como los del Frente Nacional por la Familia, cuando la gente sigue votando por el PRI y cuando en las comunidades más empobrecidas se le sigue besando la mano a los curas. Deja un legado único de ideas trabajadas con humor. Imagínense la belleza de su ser, fue un crítico del poder, de la mafia médica, filósofo, médico hierbero; tenía la humildad de ser crítico de sus propias ideas, tenía la facilidad de explicarnos las cosas con peras y manzanas. Un ser excepcional al que propia biología humana le puso fin a su existencia.

Y como leí de mi gran amigo Víctor López Jaramillo, Rius contribuyó a mi ateísmo aunque sus libros no lograron hacerme dar el paso hacia el vegetarianismo. Gracias, Eduardo del Río García, por tanto.

 

 

 



Danielopski. Autor de los libros “Cuentos ácidos para vidas sin remedio” y “La geometría de la Euforia”. Escribe para Tribuna de Querétaro y Catalejo. Director de Grupo IFO, dedicado a la capacitación empresarial y difusión cultural.

 

 
 

Revista Saltapatrás es una publicación digital independiente de periodismo, análisis y difusión cultural que apunta al ejercicio crítico desde la diversidad y la integración de opiniones.

Nosotros

CARTELERA

team1
team2
Back to Top